
«RETALES» de Diego Aznar
La ausencia de una línea continuista en la temática o la técnica es una característica distintiva en mi trabajo. Cada obra se presenta como una entidad única. Esta libertad creativa me permite explorar una amplia gama de ideas y emociones, sin verme restringido por las expectativas del público o las tendencias del arte contemporáneo.
En el centro de la práctica artística de mi trabajo se encuentra un profundo interés por la materia y la estructura pictórica. La pintura se convierte en un organismo vivo, donde cada elemento tiene su función y cada capa se relaciona con la siguiente, creando una superficie rica y compleja. Esta fascinación por la materialidad de la pintura se combina con un profundo interés por la condición humana. A través de un proceso de introspección, busco adentrarme en las zonas oscuras del ser, donde habitan las emociones que a menudo preferimos ignorar.
Lejos de demonizarlas, considero que estas emociones son parte integral de nuestra naturaleza. Negarlas o reprimirlas es negar una parte de nosotros mismos, con el riesgo de que se manifiesten de forma destructiva. De tal manera, invito a confrontar estas emociones con valentía y honestidad, para comprender mejor lo que significa ser humano.
En mi última serie, explora las posibilidades del sistema de impresión CMYK
aplicado a la pintura tradicional. Esta técnica innovadora me permite ampliar los límites de la expresión artística, creando obras de gran complejidad. La Integración de recursos tecnológicos al lenguaje tradicional de la pintura refleja el
compromiso con la experimentación y la búsqueda constante de nuevas formas de expresión.
Es una invitación a la reflexión, un recordatorio de que la verdadera belleza reside
en la autenticidad y la aceptación de todas las facetas de nuestra experiencia.
Retales es el título que da nombre a esta exposición. Entiéndase como retal un
fragmento de tela. Así es como se compone mi trabajo, mediante “pedazos” de
distintas inquietudes, que sin la idea de seguir una serie, dan lugar a un conjunto
heterogéneo. Partiendo de lo individual, de un entorno familiar, trato de acercarme también a lo colectivo.
Además, de manera generacional, el sobrenombre de Retales ha llegado hasta mí
desde que mi abuelo emprendiera un negocio de telas. Es una muestra íntima y
personal acompañada en todo momento por una preocupación intensa en la
investigación plástica.
«LOS EQUILIBRIOS CONTRARIOS (absurdo y resistencia)» de Juanfran Gallego
La obra de Juan Francisco Gallego se erige como una exploración visual de la fragilidad existencial que emerge como una reflexión plástica y poética sobre la condición humana, inspirada en la filosofía existencialista de Albert Camus, particularmente en su libro El mito de Sísifo. Para el escritor, Sísifo no encarnaría tanto el sufrimiento eterno e inevitable humano si no que lo reinterpreta desde una resignación heróica y feliz, pues para él, las personas somos conscientes de ese absurdo que llamamos vida.
Las piezas—pinturas abstractas y ensamblajes escultóricos— materializan la tensión entre lo efímero y lo perdurable, donde formas aparentemente rocosas o vegetales flotan en un equilibrio precario.
Esta estética no es casual: refleja la aceptación gozosa del absurdo vital, donde el caos se resignifica como belleza.
La exposición presenta pinturas abstractas y ensamblajes escultóricos que exploran:
1. La tensión del Absurdo:
– Las formas, aparentemente rocas o elementos naturales en “equilibrio precario”, simbolizan la fragilidad de la existencia.
Como Sísifo, que halla felicidad en aceptar su destino, las composiciones celebran la belleza en la inestabilidad, transformando lo absurdo en armonía visual.
– El contraste entre lo geométrico (estructura racional) y lo lírico (arabescos en carboncillo) refleja la dualidad entre orden y caos, control y azar.
2. Materialidad y Técnica:
– Collage intervenido: Las cintas de papel pintado se integran al lienzo como; pinceladas autónomas, creando una textura cremosa y una caligrafía abstracta. Esta técnica sugiere una narrativa olvidada, evocando emociones subconscientes.
– Cromatismo: Los colores vivos (verdes opacos, rojos encarnados, lilas) y los contrastes generan un peso visual que desafía la gravedad, reforzando la sensación de levedad y flotación.
3. Esculturas-Ensamblajes:
Extienden el lenguaje pictórico al espacio tridimensional. Las formas orgánicas en madera, sostenidas por varillas metálicas, replican el equilibrio inestable de las pinturas, como pinceladas liberadas del lienzo. Su disposición aérea sugiere movimiento suspendido, dialogando con la ingravidez de las obras bidimensionales
Sobre los artistas
DIEGO AZNAR

DIEGO AZNAR
Nacido en Teruel en 1985. Es licenciado en Bellas Artes por la Facultad de San Carlos de la Universidad Politécnica de Valencia.
Destaca su magnífica técnica pictórica, que ha sido reconocida con los premios Figurativas ´21, MEAM Barcelona, Primer Premio XX Certamen de Artes Plásticas José Lapayese, mención de honor XLVIII Concurso Internacional de pintura homenaje a Rafael Zabaleta, Primer Premio Certamen minicuadros Huestes del Cadí de Elda, Alicante, y premio Modportrait, entre otros. Ha sido el primer pintor español finalista en el Premio BP de la National Portrait Gallery de Londres.
Ha expuesto en Valencia, Zaragoza, Museo Provincial de Teruel, Murcia, Barcelona, Jaén y Alicante. Su obra está en colecciones particulares e institucionales como la del Museo Provincial de Teruel, Universidad de Zaragoza o Universidad de Lleida.
JUANFRAN GALLEGO

JUANFRAN GALLEGO
Mi práctica artística se sitúa en el cruce entre la lírica y la materia, explorando la memoria colectiva y la identidad a través de un lenguaje visual híbrido. Con base en Zaragoza, mi obra dialoga con las raíces culturales del arte, reinterpretando la herencia de las vanguardias históricas desde una perspectiva contemporánea. Esta propuesta nace de la necesidad de expandir los límites de lo pictórico. A través de ensamblajes que habitan el espacio como poemas tridimensionales y lienzos que se leen como versos, de la mano de diferentes técnicas mixtas — pintura, pigmento, carboncillo, collage y los ensamblajes escultóricos— construyo paisajes donde lo geométrico y lo orgánico coexisten en tensión, evocando la ruina o lo que está “aún por hacer” como metáfora de lo efímero y lo eterno.
Una parte importante de mi trabajo tiene que ver con la transformación de materiales cotidianos y fragmentos de memoria resignificados. Estos materiales, inicialmente relegados al olvido, adquieren una nueva vida al integrarse en composiciones donde la poesía visual y la estructura arquitectónica se entrelazan.
Como autor de los poemarios «Nadería y trastorno» y «Magníficas criaturas», entiendo el arte como un ritual de traducción: la palabra se transfigura en materia, y la materia, en pintura y dibujo lírico.
Esta interdisciplinariedad define mi propuesta, que busca involucrar al espectador en un diálogo íntimo con las capas de significado ocultas tras cada gesto, cada textura, cada fragmento de superficie esperando a ser descubierta.
