
Casa Revuelta se plantea como la entrada a una casa propia: un espacio íntimo, político y deliberadamente desordenado desde el que mirar el presente. El hogar aparece aquí no como refugio estable, sino como una idea en crisis. La dificultad para acceder a una vivienda digna, la subida constante del coste de la vida y la precariedad estructural atraviesan lo cotidiano hasta volverlo frágil. Aquello que debería sostener, hoy tambalea.
Las pinturas que conforman la exposición funcionan como escenas domésticas alteradas. Alimentos convertidos en ornamento, interiores que prometen cuidado pero generan ansiedad, objetos bellos que esconden lecturas incómodas. Lo cotidiano se vuelve teatral, casi onírico, como si la casa fuera un escenario donde se representa una normalidad que ya no existe.
En este contexto, el cuerpo se presenta como otra forma de vivienda fallida. La presión estética, los retoques constantes y la obsesión por la corrección hablan de una generación que tampoco logra habitarse con calma. No hay casa afuera, pero tampoco dentro. El cuerpo, como el hogar, se convierte en un espacio intervenido, vigilado y permanentemente insatisfecho.
Entre el desorden y la crítica aparece un gesto de resistencia. Cuando fallan el hogar, las paredes y el propio cuerpo, el arte se presenta como un refugio posible. No como solución, sino como espacio de cuidado, pausa y sentido. La pintura surge aquí como un acto de fe: una forma de habitar simbólicamente aquello que en lo real no alcanza. Casa Revuelta es una casa herida, pero viva, donde la crítica convive con la esperanza y donde imaginar otros hogares sigue siendo posible.
Sobre la artista
Pezones Revueltos

PEZONES REVUELTOS
María Bueno nacida en Zaragoza en 1995 está afincada en Madrid desde 2016. Estudió bachillerato artístico en la Escuela de Artes de Zaragoza y la carrera de Diseño Gráfico en ESDM.
En 2016, aun siendo estudiante, impaciente por dedicarse al mundo del arte comienza a compartir sus dibujos en redes sociales bajo el seudónimo de Pezones Revueltos. Sus obras comienzan a viralizarse rápidamente. Se muda a Madrid en busca de nuevas oportunidades que no tardan en llegar: editar un libro, una exposición en Japón, en Londres, proyectos ilustrados para editoriales y firmas de moda…pero el salto más importante se lo ofrecen en 2020 cuando recibe el encargo de realizar un cuadro para la firma de lujo, Gucci. Este proyecto le anima a volver a los lienzos y plantearse un futuro ambicioso sin dejar de lado el mundo digital. En 2022 solicita una beca para irse tres meses a Nueva York en la que queda finalista. Ese mismo año se le ofrece la posibilidad de hacer su primer solo show. Esto, le lleva a realizar su primera exposición individual BOGA en Fundación CAI (Zaragoza), exposición con la que da un salto profesional con una gran acogida no solo en sala si no también en los medios de comunicación.
Sus obras están en colecciones como Gucci, Fundación CAI y colecciones particulares
